“La Señal” es la película retomada por Ricardo Darín, luego de la muerte del director Eduardo Mignogna, como actor y director.
La historia es recreada en la Argentina de los años 50, con un marco del peronismo y la etapa de enfermedad terminal de Evita. Los protagonistas son dos detectives privados (Peretti y Darín) de medio pelo que se encontrarán con un caso riesgoso por su tinte mafioso, ante el cual las aguas se dividen en aceptarlo para impulsar el prestigio de la dupla o bien dejarlo pasar preservando la propia vida
La figura de una bella y misteriosa dama (Julieta Díaz) será de carácter decisivo para que Corvalán se involucre completamente con la investigación, hasta llegar al punto de tener que separarse de su compañero. La vuelta de tuerca llega sobre el final, en donde comprobamos que las cosas no son tan claras como parecían ser.
El film de 95 minutos es puro intento de ser. Fallos en cuanto a casting, debilidad del atractivo argumental, exageraciones de la ambientación y final altamente predecible.
La película no es mala pero no aporta nada. La historia gira sobre hechos que, si bien entretienen, a la hora del balance saben a poco.
Lo que peor le sienta, sin dudas, es ese desenlace excesivamente predecible para quienes han visto mucho cine, tan trillado y fácilmente copiado, que hace tambalear todo un esfuerzo notable de producción con buenas intenciones, aunque no sea más que eso.
Regularcita.









